A la naturaleza sólo se la domina obedeciéndola.
El mar, por su naturaleza, estaría tranquilo y quieto si los vientos no lo revolvieran y turbaran. De la misma manera el pueblo estaría quieto y sería dócil si oradores y sediciosos no lo removiesen y agitasen.
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El conocimiento es poder.
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El conocimiento se adquiere leyendo la letra pequeña de un contrato; la experiencia, no leyéndola.
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El dinero es un buen siervo, pero mal maestro.