Los niños nacen ateos; ellos no tienen idea de dios.
El movimiento es un modo de ser que resulta necesariamente de la materia; ésta se mueve por su propia energía; sus movimientos se deben a las fuerzas que le son inherentes.
Imágenes
Más de Barón de Holbach
-
-
La afabilidad y la indulgencia verdadera son frutos raros de la reflexión, de la experiencia y de la razón
-
¿Qué confianza puede tenerse ni qué protección encontrarse en leyes que dan lugar a trampas y enredos interminables, que arruinan a los pleiteantes, engordan a los curiales y facilitan a los Gobiernos el cargar impuestos y derechos sobre las disensiones y
-
La traición supone una cobardía y una depravación detestable.