El necio egoísta y sonriente, y el necio triste y ceñudo serán tenidos por sabios y servirán de norma.
Sin contrarios no hay progreso.
El camino del exceso lleva al palacio de la sabiduría.
Un necio no ve el mismo árbol que un sabio.
Ningún pájaro se eleva demasiado alto, si vuela con sus propias alas.