El hombre es el verdadero creador de su destino. Cuando no está convencido de ello, no es nada en la vida.
El orador que desee conmover a una muchedumbre debe emplear afirmaciones violentas, expresadas en términos abusivos. Deberá exagerar, repetir, eludir toda tentación por presentar pruebas razonables.
Imágenes
Más de Gustave Le Bon
-
-
Cuando el error se hace colectivo adquiere la fuerza de una verdad.
-
Para progresar no basta actuar, hay que saber en qué sentido actuar.
-
Las voluntades débiles se traducen en discursos; las fuertes, en actos.