El que puede cambiar sus pensamientos puede cambiar su destino
El panorama le dio seguridad. Era un campo dorado que poseía vida. Era la religión de la paz. Un campo que moriría, si sus tímidos ojos fueran obligados a contemplar la sangre. Imaginó a la naturaleza como una mujer que siente una honda aversión hacia la
Imágenes
Más de Stephen Crane
-
-
Ten cuidado con el hombre que nada ambiciona
-
Los lamentos son el lenguaje de la derrota
-
Un periódico es una colección de injusticias a medias que, voceada por muchachos milla tras milla, difunde su curiosa opinión