El reloj cuenta las horas de la necesidad, pero ningún reloj puede contar las horas de la sabiduría.
Sin contrarios no hay progreso.
El camino del exceso lleva al palacio de la sabiduría.
Un necio no ve el mismo árbol que un sabio.
Ningún pájaro se eleva demasiado alto, si vuela con sus propias alas.