Eso fue la felicidad: dibujar en la escarcha figuras sin sentido sabiendo que no durarían nada.
El reloj sigue diciendo que la noche es el único tren que puede llegar a este pueblo, y a ti te gusta estar inmóvil escuchándolo mientras el hollín de la oscuridad hace desaparecer los durmientes de la vía.
Imágenes
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Un vaso de cerveza, una piedra, una nube, la sonrisa de un ciego y el milagro increíble de estar de pie en la tierra.
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Eres un puente entre los marjales de las pesadillas. Las madejas de nuestros sueños se entrelazan, estrechas desechas en lava. Tú derribas los muros coronados por trozos de botellas que sitiaban mis días.
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Y tú quieres oír, tú quieres entender. Y yo te digo: olvida lo que oyes, lees o escribes. Lo que escribo no es para ti, ni para mí, ni para los iniciados. Es para la niña que nadie saca a bailar, es para los hermanos que afrontan la borrachera y a quienes