Ello es, Horacio, que en el cielo y en la tierra hay más de lo que puede soñar tu filosofía.
El venenoso griterío de una mujer celosa resulta más mortífero que los colmillos de un perro rabioso.
Imágenes
Más de William Shakespeare
-
-
Antes que nada ser verídico para contigo mismo. Y así, tan cierto como que la noche sigue al día, hallarás que no puedes mentir a nadie.
-
Asume una virtud si no la tienes.
-
Con el cebo de la mentira se pesca una carpa de verdad.