El verdadero paraíso no está en el cielo, sino sobre la boca de la mujer amada
Ama a una nube, ama a una mujer, pero ama.
Como regla, una cosa que se hace útil deja de ser bella.
El corazón es el único instrumento que, aún destrozado, trabaja.
No se puede saber qué es una mujer hasta que no se ha visto a una mujer enamorada.