Saltar al contenido

En 1945, el ejército americano bautizó cariñosamente como Little boy a la bomba atómica que destruyó Hiroshima. Aquel niño –un largo obús de cuatro toneladas– causó veinte mil víctimas en pocos segundos. Gracias a Dios, aquello no fue sexual.

Tony Duvert
Editar como imagen

Imágenes

Más de Tony Duvert