Casi se me acaba la fe, casi se me escapa el amor, casi se me quiebra la inocencia, se me agota toda la fuerza para luchar un día mas, casi me rendí... hasta que pensé en ti.
Me levantaré como las mujeres de quienes provengo. Una y otra vez, cuantas veces sea necesario, como el Ave Fénix, y mi nueva canción será aún más dulce que la última.
Con armas en mi alma, balas de amor, fuego de fe, en pie de guerra ante el enemigo que no se deja ver.