Algunas personas son amables sólo porque no se atreven a ser de otra forma.
Es la función de todo comandante aquella de hacerse odiar por sus soldados, para que cuando acometan una orden en batalla la ejecuten con todo ese odio que reservan para ti, el odio extremo que les lleva a matar... Pero nunca pude imaginar que se pudiera
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La sabiduría suprema era tener sueños bastante grandes para no perderlos de vista mientras se persiguen.