Cuando la necesidad nos arranca palabras sinceras, cae la máscara y aparece el hombre.
Eternamente los principios giran: un efecto vulgar puede servirnos de modelo y de guía en cosas grandes.
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¿Por qué no salir de esta vida como sale de un banquete el convidado harto?
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Si los sentidos no son veraces, toda nuestra razón es falsa.
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Lo que para unos es comida, para otros es amargo veneno