Me puse a llorar, cerró los ojos y con la nariz sorbí las lágrimas: enterró la cabeza entre mis manos porque ambos teníamos mucha pena que compartir. Me avergoncé de no tomar las cosas tan bien como él.
Hago canciones y las canto; y cuando hago mis canciones río, lloro, canto v murmuro, pues ello complace a Dios. Con mis risas, lágrimas, canciones y murmullos complazco al dios que es mi dios.
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