Hasta que uno no ha perdido la reputación, no comprende que era un peso enorme y que la libertad es algo formidable.
Hasta la guerra, la vida nunca fue para mí más real que una serie de sombras chinescas vistas en una pantalla. Y yo prefería que fuese así. No me gusta que los contornos de las cosas sean demasiado nítidos. Me gusta todo suavemente vago, un poco borroso.
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Mira le dijo, nerviosa, si te dijera que estoy locamente enamorada de ti, mentiría y, lo que es peor, tú lo notarías.
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Ya le he dicho que la sociedad no quiere que nadie se destaque. Es el único pecado que no perdona. ¡Desdichado del que es diferente de los demás!
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¿Cómo podré hacerte comprender estas cosas? ¡Eres tan joven e irreflexiva, que no sabes lo que significa el matrimonio! Sé que te amo. El amor no basta para hacer un matrimonio feliz, y más cuando se trata de dos personas tan diferentes como nosotros.