Cada amigo representa un mundo dentro de nosotros, un mundo que tal vez no habría nacido si no lo hubiéramos conocido.
La carne contra la carne produce un perfume, pero el roce de las palabras no engendra sino sufrimiento y división.
Imágenes
Más de Anaïs Nin
-
-
Me niego a vivir en el mundo ordinario como una mujer ordinaria. A establecer relaciones ordinarias. Necesito el éxtasis. Soy una neurótica, en el sentido de que vivo en mi mundo. No me adaptaré de mi mundo. Me adapto a mí misma.
-
Yo, con un instinto profundo, elijo un hombre que provoca mi fuerza, que ejerce demandas enormes sobre mí, que no duda de mi coraje ni mi rudeza, que tiene coraje de tratarme como una mujer.
-
La vida es un proceso de modificación, una combinación de estados que tenemos que pasar. Cuando la gente no cambia de estado y permanecer en él, es una especie de muerte.