La envidia de la felicidad ajena es como la guadaña que siempre se está afilando y afilando.
Aburrirse es besar a la muerte.
Al inventarse el cine las nubes paradas en las fotografías comenzaron a andar.
Amor es despertar a una mujer y que no se indigne.
La lluvia es triste porque nos recuerda cuando fuimos peces.