Aquí ha empezado para mí lo que llamaré la efusión del sueño en la vida real. A partir de este instante, todo tomaba a veces un aspecto doble -y esto, sin que al razonamiento faltara lógica jamás, sin que la memoria perdiera los más ligeros detalles de lo
La eternidad profunda sonreía en tus ojos...Oh antorchas del mundo, en el cielo encendeos.
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La ignorancia no se aprende.
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El sueño es una segunda vida.
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Mi única estrella ha muerto y mi laúd lleva el sol negro de la melancolía.