Amigos míos, retened esto: no hay malas hierbas ni hombres malos. No hay más que malos cultivadores.
La felicidad suprema en la vida es tener la convicción de que nos aman por lo que somos, o mejor dicho, a pesar de lo que somos.
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A nadie le faltan fuerzas; lo que a muchísimos les falta es voluntad.
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Atreveos: el progreso solamente se logra así.
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Burgueses, arribistas que sacan la escalera tras ellos y no dejan subir al pueblo.