Las flores de loto que crecían allí habían empezado a marchitarse; sus truculentas carcasas, atrapadas entre tallos alargados y vencidos, las estúpidas caras de la gente con una expresión de agotamiento total, todo brotaba al frescor de la tarde y me llev
La gente cuando miente pone invariablemente una cara seria. La seriedad de nuestros líderes políticos, ¡Pff!
Imágenes
Más de Osamu Dazai
-
-
La adicción es tal vez una enfermedad del espíritu.
-
Si tenemos derecho a vivir, tenemos derecho a morir.
-
Oh, quisiera escribirlo todo, volcarlo todo, sin guardar nada.