La prosperidad es un gran maestro; la adversidad es mucho más grande. La posesión embota la mente, la adversidad la fortalece.
La inviolabilidad de los derechos se basa no en alguna mística pero manifiesta ley de la naturaleza, sino últimamente aunque escandalizará a muchas personas oír esto en consideraciones utilitarias.
Imágenes
Más de Henry Hazlitt
-
-
El más diminuto dolor en nuestro dedo pequeño nos preocupa más que la destrucción de millones de nuestros semejantes en el mundo entero.
-
La peor vejez es la del espíritu.
-
El único vicio que no puede perdonarse es la hipocresía. El arrepentimiento del hipócrita es de por sí una hipocresía.