Amigos míos, retened esto: no hay malas hierbas ni hombres malos. No hay más que malos cultivadores.
La libertad de amar no es menos sagrada que la libertad de pensar. Lo que hoy se llama adulterio, antaño se llamó herejía.
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A nadie le faltan fuerzas; lo que a muchísimos les falta es voluntad.
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Atreveos: el progreso solamente se logra así.
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Burgueses, arribistas que sacan la escalera tras ellos y no dejan subir al pueblo.