La mente humana es limitada, pero la estupidez humana es ilimitada.
El ajedrez no es para almas tímidas.
Todo plan que se elabore ha de ser congruente con el carácter de la posición.
El ajedrez es demasiado para ser un juego y demasiado poco para ser una ciencia.
El jugador que lleva ventaja debe atacar o perderá dicha ventaja.