Si ahora encuentro aquel amigo leo en el fondo de sus ojos que ya se secaron las flores de 1968.
La poesía huye, a veces, de los libros para anidar extramuros, en la calle, en el silencio, en los sueños, en la piel, en los escombros, incluso en la basura. Donde no suele cobijarse nunca es en el verbo de los subsecretarios, de los comerciantes o de lo
Imágenes
Más de Joaquín Sabina
-
-
Así que no andes lamentando lo que pudo pasar y no pasó. Aquella noche que fallaste, tampoco fui a la cita yo
-
Las niñas ya no quieren ser princesas, y a los niños les da por perseguir el mar dentro de un vaso de ginebra.
-
Creen, porque la gente no habla ya de mí, que estoy más acabado que Antonio Machín.