A menudo el sepulcro encierra, sin saberlo, dos corazones en un mismo ataúd.
La poesía no debe ser sino un descanso de nuestras horas de ocio, el adorno de la vida
Imágenes
Más de Alphonse de Lamartine
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Amé, fui amado: basta para mi tumba.
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Apóyese sobre el obstáculo y láncese más lejos.
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Con sus tendones de hierro nos aprisiona el hábito día tras día.