El momento dulce es permanente en la medida en que uno hace lo que quiere.
La política no es una procesión sino una voluntad personal de intervenir en los mecanismos que se consideran fundamentales para mantener la situación social o para cambiarla. Por tanto, y desde el recto entender, una persona entra en la actividad política
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He sido un niño soñador siempre, pero no siempre he tenido estas ideas.
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La política es la ciencia y el arte de proponer un modelo a la sociedad como ella quiere.