La fortuna que se hace en un momento se parece a las camisas improvisadas, que no concuerdan las mangas.
La religión está en el corazón y no en las rodillas
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¿Amas el mar? Yo lo adoro... desde la orilla.
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El amor es como el sarampión: cuanto más tarde llega, peor.
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Intentar reformar a un hombre es un trabajo ingrato y de éxito dudoso. Detenerlo es cosa de un momento.