A mi madre huyen las tempestades de mi mente cuando los dedos de su mano fría, se hunden, temblando, en la melena mía...
Las manos de mi madre, manos sabias que mi sudor secaros en la cuesta que me tocó subir... manos de santa.
Las manos de mi madre, manos sabias que mi sudor secaros en la cuesta que me tocó subir... manos de santa.