Cuando oigo este discurso de todo el mundo es tan tonto y nosotros somos tan listos veo una mezcla tal de mediocridad, estupidez y narcisismo...
Las palabras con que se envenena el corazón de un hijo, por mezquindad o por ignorancia, se quedan enquistadas en la memoria y tarde o temprano le queman el alma
Imágenes
Más de Carlos Ruiz Zafón
-
-
La vida es la hipoteca del alma: aunque uno salga con buenas intenciones, ir avanzando implica cometer traiciones, con los demás o con uno. Hay quien tiene la fortuna de no caer demasiado en ello y quien directamente es un hijo de puta, pero el dilema sob
-
Hay peores cárceles que las palabras.
-
Solo recordamos lo que nunca sucedió