Perdono a quien comete un error. Y le corto la cabeza a quien comete dos veces el mismo error.
Las reglas del juego establecen que los hombres son mortales pero las corporaciones gigantes son sagradas hasta la eternidad.
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...en un mundo de lunáticos, los locos estaban más seguros que los cuerdos.
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Los sistemas políticos son tan imperfectos y corruptos como los hombres que los conciben.
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La libertad más difícil de conservar es la de equivocarse.