De los innumerables escalones que conducen a mi corazón él subió tan sólo quizás dos o tres.
La tierra parece una magnífica flor de loto cuando el sol se alza sobre el paisaje nevado.
Imágenes
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Puedo entregarme a ella en sus sueños, murmurándole sus propios poemas al oído mientras duerme a mi lado.
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El bote se aleja y forma un camino blanco. Mi dolor y su huella.
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Distinta de un pez, mi alma se desliza sin agallas. Yo canto sobre un suspiro.