Cuando asiento mis pies en tierra firme no me los hace menear ni un terremoto.
La vanidad es la necedad del egoísmo, y el orgullo, la insolencia de la vanidad
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No basta ser bueno: es necesario tambien parecerlo, por acatamiento a la sociedad, por consideración a sí mismo y por respeto a la verdad
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¡Benito es soldado, y madre se va a morir!
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Las solteras son de oro, las casadas son de plata, las viudas son de cobre y las viejas de hojalata.