Decir que los hombres son iguales es tan absurdo como proclamar que lo son las hojas de un árbol.
La vida se nos presenta en un dilema insoportable: lo que vale no dura; lo que no vale se eterniza.
Imágenes
Más de Ramiro de Maeztu
-
-
Frente a los judíos, que son el pueblo más exclusivista de la tierra, se forjó nuestro sentimiento de catolicidad y de universalidad, que es el principal culmen de nuestra raza.
-
La libertad no tiene su valor en sí misma: hay que apreciarla por las cosas que con ella se consiguen.
-
La patria es espíritu. Ello dice que el ser de la patria se funda en un valor o en una acumulación de valores, con los que se enlaza a los hijos de un territorio en el suelo que habitan.