Es deleite del infierno hacer mal al hombre y apresurar su ruina eterna.
Llegan incluso a contraer matrimonio con ella, prorrogando su placer criminal con el refinamiento de un epicúreo. Pero con más frecuencia se encamina directamente a su objetivo, vence por la fuerza y devora a su víctima en un festín.
Imágenes
Más de Sheridan Le Fanu
-
-
Un amor cruel, un amor caprichoso había invadido mi vida. El amor exige sacrificios. Y en los sacrificios corre la sangre.
-
El mundo, prosiguió tras una breve pausa, no tiene fe en la conversión de cualquier hombre, nunca se olvidará de lo que era, nunca le creerá que pueda cambiar, son prejuicios implacables y estúpidos.
-
Llega con la vejez un momento en el que el corazón ya no es maleable, y sólo conserva la forma en que se enfrió.