Además, lo cierto es que siempre matas a quien más quieres. ¿Para qué vas a matar a alguien que no te importa?
Lo fascinante del cine es colocar al espectador en posiciones morales en las que nunca estuvo.
Lo fascinante del cine es colocar al espectador en posiciones morales en las que nunca estuvo.