El silencio es infinito como el movimiento, no tiene límites. Para mí, los límites los pone la palabra.
Los actores, igual que los periodistas, somos los historiadores del ahora
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Nunca hagas hablar a un mimo. No se detendrá.
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El silencio no existe... En el escenario habla mi alma, y ese respeto al silencio es capaz de tocar a la gente, más profundamente que cualquier palabra
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El mimo es teatro profundo responsabilizando al cuerpo y al movimiento a una máxima dificultad para hacer visible lo invisible. El mimodrama es gramática y lenguaje en el silencio de los mimos