De todos los animales de la creación, el hombre es el único que bebe sin tener sed, come sin tener hambre y habla sin tener nada que decir.
Los narradores de historias de las ciudades falsean de tal manera la vida, que la hacen aparecer dulce a los ojos de los perezosos, de los estúpidos y de los débiles, y eso sólo contribuye a reforzar sus flaquezas, sin enseñarles nada, ni hacerles el meno
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¿Por qué se empeña tontamente en hablar de leyes, coronel? Entre ustedes y nosotros no hay leyes. Esto es la guerra.
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El miedo se infiltraba en las casas donde estaban alojados y las hacía tristes, y se cernía sobre las patrullas y las hacía crueles.
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...estaba dotado de la voluntad de vencer propia del auténtico deportista, que es la llave del éxito en el mundo.