Sigmund Freud"Los sentimientos de amor y temor de Dios” no tienen su origen en Dios, sino en los seres humanos. Son sentimientos de frustración dirigidos por el hombre a un ser imaginario que pretende que sea su padre."
Sigmund Freud"Los sentimientos de amor y temor de Dios” no tienen su origen en Dios, sino en los seres humanos. Son sentimientos de frustración dirigidos por el hombre a un ser imaginario que pretende que sea su padre."