La felicidad no es una meta, sino un estilo de vida.
Mal de amores. No se cura fácilmente. No existen medicinas. Ni remedios. No se sabe cuando pasará. Ni siquiera se sabe cuánto duele. Sólo el tiempo lo cura.
Imágenes
Más de Federico Moccia
-
-
El amor es como un rayo, no se sabe donde cae hasta que no ha caído.
-
Cada vez que conoces a alguien tu vida cambia y, tanto si te gusta como si no, nosotros nos hemos encontrado, yo he entrado en tu vida y tú en la mía. Cuando estás tan enamorado de una persona te parece que ninguna palabra, ninguna sorpresa pueden bastar
-
En la vida no se puede tener todo; sin embargo, es necesario aspirar a ello, porque la felicidad no es una meta sino un estilo de vida.