La belleza es verdad y la verdad belleza, no hace falta saber más que esto en la tierra.
Me gusta ver semblantes tristes en tiempo claro y alguna alegre risa oír entre los truenos; bello y feo me gustan: dulces prados, con llamas ocultas en su verde, y un reírse zumbón ante una maravilla.
Imágenes
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Las melodías que pueden escucharse son dulces, pero aquéllas que no pueden escucharse lo son más.
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Los hombres de genio son fuerzas químicas etéreas que operan sobre la masa del intelecto neutral.
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Los fanáticos crean un ensueño y lo convierten en el paraíso de sus secta.