Nadie entiende la pena de otra persona, nadie la alegría. La gente se imagina que puede alcanzarlas como la otra persona. En realidad pasan cerca.
Me siento la persona más desdichada de este mundo. ... Creo que nunca volveré a estar bien, y todo lo que hago es intentar mejorar mi situación, que en la realidad se hace peor.
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El destino a veces suele cumplirse en pocos segundos, y aquello que durante años se ha buscado nos lo concede un dichoso azar
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Feliz es el hombre que encuentra un amigo verdadero, y más feliz aún el que encuentra en su esposa a ese amigo verdadero.
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Nadie siente el dolor de otro, nadie entiende la alegría de otro.