El momento dulce es permanente en la medida en que uno hace lo que quiere.
Mi Dios fue perdiendo entidad, en el que yo creía cuando iba a la iglesia de San Lorenzo o al convento del Carmen era un Dios católico, luego fue un Dios distante, después era el que estaba detrás del big-bang… ya no creo ni en eso.
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El Rey debe callarse.
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He sido un niño soñador siempre, pero no siempre he tenido estas ideas.
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La política es la ciencia y el arte de proponer un modelo a la sociedad como ella quiere.