Apocarse es virtud, poder y humildad; dejarse apocar es vileza y delito.
Muchos son buenos si se da crédito a los testigos; pocos si se toma declaración a su conciencia.
Imágenes
Más de Francisco de Quevedo
-
-
Donde hay poca justicia es un peligro tener razón.
-
Todos deseamos llegar a viejos; y todos negamos que hemos llegado.
-
La soberbia nunca baja de donde sube, pero siempre cae de donde subió.