Era ... un cuadro inolvidable verle sentado al piano como un clarividente, perdido en sus sueños; ver cómo su visión se comunicaba a través de su ejecución, y cómo al final de cada pieza, él tenía la costumbre de pasar un dedo a lo largo del teclado en re
Nada bien hecho se puede lograr en una obra de arte sin entusiasmo.
Imágenes
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Entre las teclas blancas y las negras me quedo con las negras...siempre han tenido mejor ritmo y mejores caderas.
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Ni siquiera deseo que la gente me comprenda.
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Para componer, sólo tienes que recordar una melodía que no se le haya ocurrido antes a nadie.