Decir que los hombres son iguales es tan absurdo como proclamar que lo son las hojas de un árbol.
No cabe, de otra parte, verdadera competencia entre las falsedades agradables, que halagan las pasiones populares, y las verdades desagradables, que en vano tratarán de combatirlas. Sobre este tema se pudieran escribir muchos capítulos, pero baste afirmar
Imágenes
Más de Ramiro de Maeztu
-
-
Frente a los judíos, que son el pueblo más exclusivista de la tierra, se forjó nuestro sentimiento de catolicidad y de universalidad, que es el principal culmen de nuestra raza.
-
La libertad no tiene su valor en sí misma: hay que apreciarla por las cosas que con ella se consiguen.
-
La patria es espíritu. Ello dice que el ser de la patria se funda en un valor o en una acumulación de valores, con los que se enlaza a los hijos de un territorio en el suelo que habitan.