A medida que el hombre exterior se destruye, el hombre interior se renueva.
No ha de maravillarnos que el azar pueda tanto sobre nosotros partiendo de que vivimos por azar.
Imágenes
Más de Michel de Montaigne
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A nadie le va mal durante mucho tiempo sin que él mismo no tenga la culpa.
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Aunque pudiera hacerme temible, preferiría hacerme amable.
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¡Buena almohada la duda para la cabeza bien equilibrada!