A veces, tienes que ir hasta lo más alto para entender lo pequeño que eres.
No merece la pena morir en un salto. Pero al menos matarse saltando desde la estatua de Jesús tiene algo de gloria
Imágenes
Más de Felix Baumgartner
-
-
Ahí arriba es un mundo distinto.
-
Desde el punto de vista de la consciencia, siempre he sabido lo que sucedía.
-
Durante unos segundos pensé que iba a perder el sentido.