... Escuchame por favor... he vivido una vida. Deja de hacer todo solo, por favor. No has escuchado a nadie desde que tuviste cuatro años y te fuiste al jardín de infantes a conquistar el mundo. Tenías cuatro años y medio y creías ser el presidente de la
No sé cómo había gente dispuesta a trabajar para él. Cuando se mudaron a la avenida Central, lo primero que pidió a los operarios de mudanzas fue que instalaran su escritorio, y el primer lugar donde lo quiso no fue el despacho rodeado por paneles de vidr
Imágenes
Más de Philip Roth
-
-
En fin, ¿Cómo vas a llenar el vacío de la indignación?
-
Había aprendido la peor de las lecciones que puede dar la vida: la de que carece de sentido.
-
Y ser un viejo es lo mismo..., eres igual que esa chica fea, estás en el rincón del baile.