Aprende de los errores ajenos. No vivirás lo suficiente como para cometerlos todos.
Nunca he sentido que algo realmente importase, pero sí la satisfacción de saber que las cosas que apoyaste y en las que creías las habías conseguido de la mejor forma que habías podido.
Imágenes
Más de Eleanor Roosevelt
-
-
Creo que si, en el nacimiento de un niño, una madre pudiera pedirle al hada madrina dotarlo con el mejor regalo, éste sería la curiosidad.
-
Cuando dejas de hacer una contribución, es cuando empiezas a morir.
-
Cuando la vida nos es demasiado fácil, debemos tener cuidado o quizá no estemos preparados para afrontar los golpes que tarde o temprano nos han de llegar. Seamos ricos o pobres.