El agua de mis besos, ungiéndote, dirá tu verdadero nombre.
Nunca podrás tenerme sin abrir tu deseo sobre la desnudez que sella lo inefable, ni encontrarás mis labios mientras algo concreto enraíce tu amor.
Imágenes
Más de Ernestina de Champourcín
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¡Toda la primavera dormía entre tus manos!
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Eludir el camino que todos conocemos. Seguir hacia adelante ruta de los que intentan lo que nunca pensaron y se sienten felices porque hay algo distinto, porque se desvanece de pronto lo que sobra y no existe el vacío si queremos colmarlo.
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Los deseos se estrellan contra la inexorable inercia del silencio.